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Acepta a Cristo en tu corazón.
La vida
del hombre es un camino constante en la búsqueda de la verdad, porque el hombre
sabe que cuando consiga la verdad va a ser feliz. Permanentemente esta buscando
alcanzar la felicidad y apartarse lo más que se pueda de aquellas cosas que le
producen tristeza.
Algunos
dicen que la felicidad esta en amar a alguien, otros en tener algo y otros en
alcanzar algún logro personal, pero cuando estas cosas se van el vacío regresa.
En la calle mucha gente cree tener la verdad para ser feliz pero luego descubren
que era solo una ilusión. Por eso Dios nos dice, “Hay camino que al hombre le
parece bueno pero le lleva a la muerte”
Hay una
sola verdad que le da al hombre felicidad permanente y esa es Jesucristo. Jesús
dijo “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. La Biblia declara lo que Dios dice
y nos revela a Jesucristo, no enseña cual es el camino a la verdad, a la vida y
a la felicidad.
Un
hijo que estaba perdido
En una
ocasión Jesús cuenta una historia que nos lleva entender la realidad de todo ser
humano.
Había un
padre, que tenia dos hijos y uno de ellos, el menor, un día le dijo: -“papa
quiero la parte de la herencia que me corresponde. Y esto fue una bofetada para
el padre, porque en muchas culturas, pedir la herencia en vida es un sinónimo
que da lo mismo que el padre este vivo o muerto, que lo único que le interesa es
el dinero. El padre se puso muy mal pero le dio a su hijo la libertad de tener
aquello que el reclamaba.
Luego el
hijo, tomando ese dinero y avergonzado se sintió mal, salio de la casa de su
padre, reclamo su independencia y se fue a una ciudad apartada. Estando lejos de
la casa de su padre, malgasto todos los bienes, malgasto el dinero, su vida, su
salud, el sexo; malgasto el tiempo y para cuando reaccionó estaba en una de las
peores condiciones. Se encontró sin nada y solo.
El único
trabajo que halló fue cuidando cerdos. Y tenemos que recordar que para la
cultura hebrea, los cerdos son animales inmundos, por esta razón este trabajo
representa lo peor que le podía pasar. Como si esto fuera poco, estaba tan
hambriento que quería comer de la comida de los cerdos para tener aunque sea un
momento de satisfacción. En términos más comunes había tocado fondo, estaba en
la peor condición que se puede estar.
La parte
bella de esta historia comienza cuando este joven vuelve en si. Jesús relata que
un momento este muchacho vuelve en si y se arrepiente. Recordó que la casa de su
padre hay amor, paz, felicidad y abundancia de pan.
Por
un momento pensó, -“Voy
a regresar a la casa de mi padre” pero estoy
sucio, huelo a puerco, estoy
embarrado completamente,
¿como voy a regresar así? ¿Me recibirá o no me recibirá mi Padre en estas
condiciones? Pero este muchacho no sabía lo que en su casa sucedía. Que todos
los días su Padre, en la puerta, mirando al camino, esperaba el día que su hijo
reaccionara, volviera en si y regresara a sus brazos a vivir para siempre con
el.
Por fin
este muchacho, tomo la decisión y emprendió el regreso a la casa de su Padre.
Cuando iba llegando, su Padre, que esperaba como siempre, lo vio de lejos y
corrió hacia el. Lo abrazo y lo beso. No le importo la suciedad, ni nada de lo
que pudiera haber hecho. No le dio importancia a lo que los demás pudieran decir,
simplemente el Padre le estaba aceptando así como estaba y sin ningún tipo de
reclamos ni regaños.
El padre
estaba tan feliz que llevo a su hijo hasta su casa y dijo órdenes de que lo
bañen, le póngale ropa, zapatos y anillos de la familia para que todos supieran
que tiene todos los derechos como un hijo suyo. El padre perdono todo lo que
hizo su hijo y se olvido de eso para siempre. Luego dijo: “traigan ahora la
mejor vaca, mátenla y comamos; hagamos una fiesta porque mi hijo estaba muerto y
ahora a revivido, se había perdido y ahora lo he encontrado. Y comenzaron todos
a regocijarse.
¿Qué
tiene que ver conmigo?
Esta es
la historia de la toda humanidad. El hombre fue creado para vivir para siempre
con el Padre. Junto a El es feliz. Pero un día decidió declarar su independencia
y se fue de la casa del padre por el pecado. Muchos aun andan por ahí
malgastando la vida y derrochando todo lo que Dios nos ha dado. Algunos llegaron
a la peor de las condiciones.
Como en
esta historia, muchas personas se encuentran sucios por el barro del pecado,
lejos de la casa del Padre. Les parece que lo que satisface a los cerdos en el
barro del pecado les puede producir algún tipo de satisfacción aunque sea
momentánea. Igual que este muchacho, algunos buscan aunque sea la comida de los
cerdos para saciar equivocadamente el vacío interior.
En otras
palabras, lo que alimenta a la perdición, como las drogas, el alcohol, la
promiscuidad, el sexo y cualquier cosa aquella inmunda desean para tapar esa
necesidad tan grande que agobia el corazón y provoca un hambre espiritual que
solo Jesucristo puede saciar.
Pero un
día algunos volvimos en si, reaccionamos y tomamos la feliz decisión de regresar
a los brazos del Padre. Fue allí cuando descubrimos que El nos estaba esperando,
que todos los días Dios espera a los que deciden regresar a sus brazos. Cuando
vamos hacia El, es un encuentro maravilloso, lleno de perdón y sin palabras ni
reclamos. Dios restaura todo en tu vida, te lava del barro del pecado, te viste
como su hijo, te da anillo de autoridad y hace una fiesta.
Yo quiero
invitarte, Vuelve a tu Padre Hoy. Si todavía no has regresado a tu padre
celestial, si no te has arrepentido, vuelve en si. Tal vez estas aun en el barro
del pecado y con manchas en tu ropa espiritual. O quizás solo estas lejos de tu
padre celestial en un lugar lejano con tu corazón apartado de el. Pero quiero
decirte el Padre siempre espera por ti. Reacciona hoy, corre a los brazos del
Padre. Dile que quieres vivir para siempre con El. Jesucristo es el camino al
Padre, el es la verdad y la vida eterna. Nadie puede llegar a Dios sino es a
través de Jesucristo.
El padre
se hizo hombre en Jesús para pagar por nuestros pecados en la cruz. Si aceptas
su perdón, El borrará tus pecados y tu culpa para siempre y hará una fiesta en
tu honor.
Entrégale
tu vida y tu futuro a Jesucristo y El te transformara a través de su Espíritu
Santo. Deja ya esa vida apartada de Dios. Y ven a la verdad, ven al camino y ven
a la vida.
Dios te
hizo para que estés cerca de él y lejos del barro del pecado. Te hizo un campeón,
te creó para que seas feliz y disfrutes de todo lo que hay en la casa del Padre.
Quiero
que sepas HOY, que tu padre te esta esperando.
Oración para recibir a Cristo
Si quieres hoy mismo puedes
aceptar el perdón de Jesús y regresar así a la casa de tu padre. Solo tienes que
hacer una oración a Dios el padre en el nombre de Jesucristo y el espíritu Santo
hace un cambio en tu vida.
Para esto puedes repetir esta
oración modelo:
“Padre mío, reconozco que soy un pecador, y que te necesito, me arrepiento,
perdóname, lava mis pecados con la sangre de Jesucristo y sálvame. Confieso que
Jesús es el Señor y que Dios le levanto de los muertos. Séllame con tu Espíritu
Santo y que viva yo para siempre contigo, amen.”
Si hiciste esta oracion por primera vez, comunicate con
nosotros haciendo click aqui»
Te
invitamos a la iglesia
Por ultimo quiero darte el mejor consejo:
Busca un
lugar donde puedas reunirte con gente que ama a Dios como tú, para que te ayuden
y vivas el amor fraternal alabando al Padre juntos. Ellos te guiarán en tu
crecimiento espiritual.
Te
invitamos a reunirte con nosotros en la iglesia SILOE más cercana a tu casa.
Descubre
donde hay una visitando en el Internet: MinisterioSiloe.com, también
RogerJuarez.com o llamando al: 786-221-2158 de Miami para Centroamérica y los
Estados Unidos o al 351-484-2104 Córdoba Argentina, para toda Sudamérica.
Por
ultimo quiero decirte, bienvenido a la familia de la fe, bienvenido, el padre te
estaba esperando!!!
Cualquier duda comuniquese con nosotros al teléfono:
786-221-2158

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